Inicio Opinión Vivir con cubrebocas / Por: Salvador Hernández Garduño

Vivir con cubrebocas / Por: Salvador Hernández Garduño

6 minuto leer
1
416

Hace algunos meses se publicó en este mismo espacio un artículo en el que apuntaba la necesaria reflexión que a mi juicio estamos exigidos a realizar como resultado de la vuelta de tuerca que ha significado para la vida cotidiana la pandemia por el virus SARS-CoV-2 (https://lasintesis.mx/la-pandemia-y-el-mundo-de-las-dicotomias-por-salvador-hernandez/).

En 2020 el mundo cambió drásticamente, y no fue un cambio de los que naturalmente acarrea el paso del tiempo o la reconfiguración del orden establecido tras procesos democráticos o movimientos sociales. Esos cambios a los que estamos más que acostumbrados. El del virus, fue un cambio repentino, violento y desestabilizador.

Entre los nuevos arreglos y convenciones sociales que la pandemia nos impuso, el vivir con cubrebocas es uno de los más debatidos.

Hemos sido testigos distantes, a través de las redes sociales, de un sinnúmero de eventos en los que ciertas personas  se han negado a utilizar el cubrebocas por considerar que es símbolo del anhelado control de ciertos grupos que pertenecen a la quimera del conspiracionismo global, o por aquellos que afirman que la libertad es un bien humano que ha de sobreponerse a cualquier exigencia proveniente de terceros o del propio Estado.

Lo cierto es que el uso de este insumo sanitario, cuyos efectos han sido comprobados, rebatidos y cuestionados, es una práctica que en otros tiempos bien pudiera haberse impuesto por la vía de la coerción o simplemente ser aceptada en virtud del espíritu de comunidad que nos debemos los seres humanos.

Sin embargo, en una posmodernidad en la que hemos logrado un significativo progreso y consolidación de las instituciones y enormes victorias en materia de derechos y libertades, hasta lo que el sentido común podría llevarnos a concluir, ya no es tan evidente.

Por ello, creo que es oportuno preguntarnos ¿qué significa vivir con cubrebocas en nuestros tiempos?

Para responder esta interrogante debemos partir del hecho de que nuestros tiempos son los de la polarización social, los de las dicotomías, en los que la constante es la gesta por la imposición de una única razón ligada a cierta forma de entender el mundo y las relaciones entre personas y entre personas y el Estado.

En ese sentido, vivir con cubrebocas dependerá de la cosmovisión que hagamos nuestra, pudiendo ser una en la que el espíritu de comunidad nos permita concluir que a pesar de los cuestionamientos de la medida, tenemos un deber de solidaridad, respeto y tolerancia por nuestros semejantes; una en la que abanderemos un libertarismo radical en donde la persona como fin en sí mismo debe de gozar de la más amplia libertad para llevar a cabo su plan de vida conforme a sus deseos, o bien la del delirio de la conspiración.

Estas, desde luego, no son las únicas formas de entender e interpretar nuestra realidad, pero sí son las que parecieran más influyentes a la luz de la información noticiosa que a manera de cascada recibimos día con día.

Por lo anterior, vivir con cubrebocas, aunque sea por unos meses, ha sido un motivo más de la crispación, del encono y del conflicto social, en un mundo en el que el sentido común y los valores de la comunidad son cada vez más repudiados.

Escribe.- Salvador Hernández Garduño

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Editor
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

Covid19 no detiene inversiones a Guerrero, concretan proyecto turístico ecológico.

El gobernador Héctor Astudillo realizó un recorrido por el lugar donde se concretará el pr…