Dark Light

La semana pasada vivimos en internet la paranoia del año gracias alsupuesto secuestro de Marina Joyce. Sin embargo, mientras que lo de la youtuber británica siguen siendo meras suposiciones sin contrastar, existe en YouTube una historia de magnitudes dramáticas similares pero que sí es real. Se trata de la vida de Venus Angelic, quien, al igual que Marina Joyce, ha llegado a tener su propio hashtag: #PrayforVenus.

Nacida de padre ausente, Venus pasó su infancia viajando de país en país junto a su madre Margaret. Vivir en lugares tan diferentes como Suiza o Tenerife hizo que fuera capaz de hablar 5 idiomas diferentes. Aunque también fue esa la causa de que no encontrara conexiones afectivas estables fuera de una tóxica relación madre-hija en la que estaba tajantemente prohibido mencionar la palabra “padre”. Incluso existe el rumor entre sus seguidores de que ambas, madre e hija, durmieron juntas en la misma camahasta que Venus huyó de casa el año pasado. Pero no adelantemos acontecimientos.

Tal vez, porque la red está siempre en el mismo sitio, Venus acabó encontrando en YouTube su casa y en sus seguidores, sus amigos.

Siendo una adolescente obsesionada con parecer una muñeca viviente, no le costó llamar la atención y hacerse un nombre. Tanto que, en 2014, llegó a aparecer en el programa de televisión Mi extraña adicción hablando de su estética, lo que incrementó su fama.

Madre e hija trabajaban juntas en la transformación de Venus Palermo en Venus Angelic y, a los 15 años, medios de todo el mundo ya le dedicaban titulares. En aquella época, Margaret la describía como una chica inocente que ni fumaba ni bebía ni estaba interesada en los chicos. Alguien exclusivamente centrada en estudiar, como si, efectivamente, pudiera ser la muñeca perfecta que quería aparentar ser.

Lo suyo era una relación tóxica de sobreprotección en la que Margaret tenía las contraseñas de todas las cuentas de Venus e intentaba vivir, a través de su hija, los sueños de juventud que ella no pudo cumplir por convertirse en mamá muy pronto.

Margaret, aprovechando el tirón de la fama de su hija, empezó a ganar seguidores y también se hizo youtuber. Empezando así una competición madre-hija en la que, a veces, era Venus la que demostraba algo más de madurez que su progenitora.

Pero antes de que las cosas se calentaran hasta el punto de que Margaret la llamara públicamente “un accidente”, la progenitora dio el consentimiento a su hija para viajar sola a Japón. El canal de Venus se centraba en tutoriales de belleza y moda y allí iba a protagonizar su primera campaña. Más concretamente, para Bodyline, una marca de ropa lolita conocida por ser de las más baratas y, por consiguiente, de las más cutres.

Su director, un japonés vestido de mago turbio, la recibió y, según relataría más tarde la propia Venus en sus vídeos, inició un plan para no dejar que saliera del país y se convirtiera en su esposa. Aunque Venus fue mas astuta y consiguió escapar.

De vuelta a casa, las cosas terminaron de explotar entre Venus y su madre. La youtuber la acusó de dedicarse a publicar cosas en su nombre y sin su consentimiento, así como dedicarse a pelearse con sus seguidores.

Venus volvió a huir a Japón y, con tan solo 18 años se casó con Manaki, un japonés de 26 que había conocido en su anterior vivista al país (y del que se rumorea que ya podría haberse divorciado). Desde entonces, Margaret se dedica a airear, despechada, todos los trapos sucios de su hija, dejando claro que la única familia que le queda a Venus es el número creciente de sus seguidores anónimos.

Texto e imágenes originales en: http://www.playgroundmag.net/noticias/historias/triste-historia-youtuber-Venus-Angelic_0_1802219764.html

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