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El uso de las diferentes carreteras de nuestro país, ya sean de cuotas o libres, tienen que ver con un sinfín de objetivos. Viajes de trabajo o de placer, transportes de productos perecederos o no, hay horarios o periodos en los que se aumenta o disminuye el tráfico que se ve en esas vías de comunicación. Pero en últimos meses se ha visto un aumento considerable de transporte de carga, de diferentes dimensiones o características, que han aumentado su circulación por estas carreteras.

Este aumento de tráfico no solamente se ve en las mencionadas vías, pues en otras también se nota, ya sea de manera aérea o marítima la necesidad de transportar algo ha aumentado. En lo local también hay muestras de ello, tal vez de manera menos perceptible pero las unidades de transporte individual como son bicicletas y motonetas o motos denotan un mayor número en las calles y avenidas de las ciudades.

El aislamiento por la emergencia sanitaria ocasionada por el SARS-Cov-2 ha provocado un aumento en la necesidad de utilizar la internet para adquirir bienes, sumemos a aquellos que se ofrecen por televisión y que termina en una compra-venta por teléfono, todos estos deben ser transportados de un lugar de origen que puede ser en donde se producen o almacenan para su distribución. Otras veces se contratan servicios, principalmente relacionados con alimentos.

Estos dos tipos de productos requieren para llegar desde el vendedor al consumidor algunas veces de una elaborada red de logística y en otras de emprendedores que han encontrado ocasión para brindar de manera local el transporte con sus unidades personales que cubra este requerimiento. En ambos casos el transporte es un elemento esencial en esta cadena que se ha convertido en parte esencial de la economía actual en las circunstancias que se viven nuestro planeta.

 El origen puede ser en un país a muchos kilómetros, podría encontrarse en la misma colonia, incluso en otro continente, pero al momento de hacer click al finalizar una compra se convierte en un reto para cumplir las expectativas del cliente y los ofrecimientos del vendedor. Desde un avión hasta una bicicleta, a través de carretera o por mar, en una combinación de vida contemporánea con lo imperioso que ahora resulta no arriesgarse a salir, es esta una industria en auge, una necesidad primordial, una oportunidad de ver que aun así no afecte al medio ambiente, es pues adaptarse a los nuevos tiempos, como siempre ha sido, es la vida misma.

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