Dark Light

BITÁCORA DE UN SILENCIO ANUNCIADO

Jueves (medio día)

Trabajé con una sonrisa interior que se veía hasta los dientes, luego de leer que; aceleré tu pulso. Jamás me lo habían dicho

Jueves (tarde)

Dejé de ver tu foto de perfil, inició el silencio, un silencio raramente esperanzador.

Jueves (noche)

De algún modo te sentí tan cerca, como si me extrañaras. De algún modo sabía que me estabas pensando.

Viernes (madrugada)

Abrí los ojos y mi primer pensamiento fue tuyo.

Viernes (mañana, onda 10)

Me puse a pensar ¿por qué te pienso? y mientras hacia algo sobre el trabajo, escribí tu nombre, en mayúsculas, como si mi corazón te gritara.

Viernes (medio día)

He leído una y otra vez todo lo de estos días pasados, como si vivieras en esas letras. Y empiezo a extrañarte.

Viernes (tarde)

Cae la lluvia, me pone nostálgico, como si el cielo supiera mi tristeza por este silencio necesario. Pero llega a mi una rara esperanza, como si en ese momento también me hubieras pensado y tu suspiro me hubiera llegado hasta el alma.

Viernes (en la noche)

Buscaba estrellas en el cielo, no había, así que cerré los ojos y una constelación llegó a mi mente e inevitablemente te miré, así con los ojos cerrados.

Sábado (madrugada)

Te soñé. (No lo contaré porque espero que se cumpla) mi subconsciente te llama, han sido varias veces ya en una semana.

Sábado (onda desayuno)

Hora de hacer pedientes. Recibo una noticia no agradable sin embargo era una posibilidad así que estaba preparado. Por alguna razón, estoy pensando en tus manos.

Sábado (un poco después de las 11)

Me viene a la mente una duda que espero algún día tenga respuesta. ¿A qué sabrá un volcán de Nutela en tus labios?

Sábado (tarde)

Me pregunto si va todo bien con tu trabajo hoy. Me pregunto si en algún momento te acordaste de mi.

Sábado (noche)

Te extraño, no de manera nostálgica, ni trágica, sino así, bonito, con una sonrisa tonta, y mucha esperanza.

Sábado (casi media noche)

Estoy cansado. No fue una tarde fácil, nada fácil, tanto que tuve que fumar, pero saque fuerza al recordar ese mensaje en el que preguntabas ¿Dónde fregados estuviste todo esté tiempo?

Domingo (casi al amanecer)

Gritos y reclamos. Se calmó y dormí un poco más.

Domingo (mañana)

Desperté como si me hubieran golpeado todo el cuerpo. Recordé tu voz, sonreí y me levanté.

Domingo (tardecita)

La verdad, te extraño mucho.

Domingo (noche)

Ya valí, Temerarios, mode on.

Domingo (casi media noche)

Se que te encanta leerme, te lo cambio por un “me encanta sentirte a través de mis ojos”.

Lunes (3:30 am)

Veo tu foto, ya sabes cual y se me humedecen los ojos. Por saber que la mujer que una vez idealicé; existe. La mujer perfecta existe y eres tu.

Lunes (media mañana)

Dejé sin contestar dos preguntas que me hiciste. Lo haré sin “choro” ni “coquetería”.

¿Tienes un sentimiento por mi? Sí, sí lo tengo y crece. Así a la distancia, sin verte, con esa fe ciega que solo pasa en el amor.

¿Solo es un gusto, no? No, no. De ser así, nada de esto estuviera pasando.

Lunes (tarde noche)

Perdí de vista el montón de cosas que tenía pendientes e intenté terminar, creo que si en el escritorio hubiera una foto tuya, todo sería más fácil.

Lunes (media noche)

Tuve un lunes difícil, muy complicado. De esos días en los que despiertas pensando que pasará algo y pasa todo lo contrario. Pensé mucho y es tiempo de decir algo.

Martes (mañana)

Las ofertas de empleo requieren mi contestación. Valoro mi situación. Valoro el momento. Sabes, cuando enviaste la foto de la pantalla de tu auto con la canción de Rivera y escribiste “Holisss”, de algún modo, me súper conecté contigo.

Martes (tarde)

Han pasado un poco más de 60 días desde el primer mensaje. En 60 días pueden pasar muchas cosas por ejemplo; bueno intentaré ser breve muy concreto en el siguiente mensaje.

Martes (casi media noche)

ME ENAMORÉ DE TI

Sábado (24 Jul en ayunas)

Perdona mi atrevimiento en el mensaje anterior, solo pensé que ya no tenía que decir más después semejante confesión, cargada de verdad, y paradójicamente increíble al mismo tiempo. Es lo que hay, es lo que es.

Hay noches en las que te siento tan cerca, y reviso constantemente las notificaciones hasta quedar dormido, pero hay momentos del día donde seguramente en tu mente se citan la duda y los valores, se ponen a platicar y me desconectan de ti.

Sábado (tarde noche)

¿Gordita? ¡No!. Es un memory foam natural, para que al abrazarte sea tan cómodo que no den ganas de quitarse nunca.

Sábado (noche)

Me arrepiento de haber aceptado el silencio. Nada es igual sin tus; calmateee, aplacateee, noooooo, yaaaaa, no puedoooo, callateeee, nada es igual sin esos emoticons que me cuesta entender, nada es igual sin saber si estás bien, si los niños van bien, si estás en paz. Nada es igual sin saber si estás en joda trabajando o tienes tiempo de un Boba. Me arrepiento de hacerme el fuerte y decir que puedo esperar. Carajo, si nunca te he visto, ¿por qué te veo en todos lados ?

Domingo (mañana)

¡Viste la risa de la luna al vernos!
Y nosotros tan tontos
tratando de escondernos
como aquellos tontos que se esconden
tras la pluma y los cuadernos
tratando de hacer poesía,
no saben que las mejores palabras
de amor se harán cuando se abracen;
tu boca con la mía.

Domingo (tarde)

Espectacular, hoy luces radiante, la luz en tu cara es distinta y esa sonrisa contenida es especial, diferente a otras, dime ¿en qué pensabas?

Your look it´s soo hot!!! Elegantemente sexy!!! Poderosamente femenina y fuertemente sensual, sencilla y con el mejor accesorio que una mujer puede tener, su mirada que detiene el tiempo y su sonrisa que mueve mares. (Algo más, pero no lo escribiré)

Domingo (casi media noche)

Ah! la Luna, siempre llegas con la Luna. Espero tu domingo haya sido genial, lleno de risas, alegría y quizá alguna copa de vino.

Lunes (mañana)

Soñé que una amiga me preguntaba si me había gustado la foto porque la habías tomado para que te viera de “leijtos”. Algún día sabrás qué pasó cuando vi esa foto.

Lunes (tarde)

Hoy un señor, saliendo de la taquería, me vio como estaba, con mi mirada distante y mi cuerpo ausente y me dijo: “No estés triste, todo estará bien”. Y yo sabía que todo estaría bien porque iba a comer tacos.

Lunes (noche)

Cuando entro a Facebook y veo la casilla que dice ¿Qué estás pensando? quiero escribir tu nombre, así en mayúsculas para que los 2740 millones de usuarios sepan que estoy pensando en ti.

Lunes (casi media noche)

Dios sabe cuánto te extraño y lo difícil que es estar sin leerte, porque eras lo mejor del día.

Martes (de mañana y con hambre)

Hoy quisiera almorzar una torta de cochinita contigo, yo pediría un café y a ti te pediría algo que no tuviera tanta azúcar.

Martes (durante la comida)

Te contaré una historia.

Un muchacho de unos 25 años que miraba desde la ventana del tren gritaba sin parar… “¡Papá, mira! ¡Los árboles se mueven y se van alejando!”. El padre sonrió y una joven pareja sentada cerca, miró el comportamiento infantil del muchacho de 25 años con lástima, que de repente exclamó de nuevo… “¡Papá, mira las nubes, están corriendo con nosotros!” La pareja no pudo resistirse y le dijo al padre: “¿Por qué no llevas a tu hijo a un buen doctor? Su comportamiento infantil indica que tiene algún problema”. El padre sonrió y dijo: “lo hice, y recién venimos del hospital y de tratarle. Mi hijo estaba ciego de nacimiento y hoy es el primer día de su vida que puede ver”.

Martes (noche)

Cansado, viajé, las cosas no salieron como pensé, pero me lo esperaba, así que a seguirle.

¡Gracias! sabes, sentí toda la tarde tu abrazo, así con ese memory foam natural y un ligero olor dulce, floral, amaderado y fresco, ah ¡el beso! bueno el beso lo traigo metido hasta los huesos.

Miércoles (medio día)

Me preparé toda la mañana para hacer una presentación de trabajo. Pero me di tiempo de escribir un par de cartas a personas que quiero.

Hoy quisiera comer en La Casa de la Pasta contigo, y si no hay plátanos fritos en el menú, pediría que te los hicieran, ah y con suficiente lechera.

Miércoles (después de la reunión de trabajo)

Mamá, mamá, hoy casi saco un 10.

¡Muy bien Jaimito! pero… ¿por qué casi?

Porque se lo pusieron a mi compañero de al lado.

Miércoles (letras que vienen a la mente mientras uno trabaja)

Me encantan tus ojos,
que son lunas tiernas empapadas de deseos.

De conocerte, deseo.
Tus lunas deseo.

De empaparte con mi piel bajo la luna,
mientras me pierdo en la tierna mirada
de las niñas de tus ojos.

Me encantan tus labios,
que son dos alas atadas a tu alma.

Deseo tus alas, para enjaularlas en mis labios
Y en ellas volar hasta amanezca.

Quiero ser libre en tus labios
y descubrir mi nombre en algún lunar
para saber que me tienes tatuado.

Aunque mi mayor deseo es;
Mirar tus lunas y mojar tus alas, acostado.

Lo mejor de la canción es escucharla en toda la autopista, lo peor es no poder sacar lo que sentía, para no tener que platicarle a quien me manejaba.

Miércoles (noche)

Espero que haya sido un día padre para ti, yo estoy lo que le sigue de cansado. Ajustes en lo laboral.

Cuando vi la estrella me puse a buscar si había más en el cielo y no, era la primera. Cerré los ojos fuerte bien fuerte como para que no se me escapara ni una sola letra y pedí mi deseo. Algo sobre ti obviamente.

Sin tus mensajes, me siento tan vacío como tubería de Capama en colonia popular.

No estaré full time en CDMX.

Cuídate mucho por fa, mascarilla en todo momento y lavado constante de manos, igual los niños.

Jueves (mañana fresca con olor a aire y el aire con cierto aroma a ti)

Te leí un día que no habías podido dormir y ya no lo harías, que estuviste a punto de escribirme. En un par de ocasiones sucedió lo mismo y querías escribirme. No te detengas, piensa menos, siente más.

Jueves (hambre)

Vamos por unos tacos a La Diana, no recuerdo cómo se llaman pero están por la gas, ándale.

Jueves (noche)

Dos semanas de bloqueo, me has ayudado muy bien a través de ella a sobre pasar tu ausencia, verte en las reacciones en redes y a imaginarme que me hablas indirectamente. Pero debo confesarte que te extraño mucho más de lo que pensé lo haría. El tiempo sin ti, no es tiempo.

Viernes

Te invito a almorzar una torta grande, la mitad cada quien, el jugo o licuado de tu elección, yo un licuado de rompope con plátano y platiquemos de un viaje que quieras hacer.

Viernes (4:46 pm)

Hoy te tocaba vacuna blanquita privilegiada…

Viernes (7:28 pm)

— Buenos días, me gustaría alquilar “Batman Forever”.

— No es posible, tiene que devolverla tomorrow.

Otro

— Buenos días, quería una camiseta de un personaje inspirador.

— ¿Ghandi?

— No, mediani.

Viernes (22:11)

Oye, recuerdas cuando te dije que este emoji lo había deseado 😘 ¿Recuerdas lo bonito que platicamos esa noche de miércoles y a la mañana siguiente del jueves? ¿Por qué perdernos de algo que nos hace bien? Sabes tenía mucha fe de que solo sería aquel fin de semana y el lunes me desbloquearías, con un ¡Ey, ya regresé!

Nada es igual sin ti, un solo mensaje tuyo me llenaba el día, lo hacia ligero. Una notificación tuya en la noche me hacia brincar el corazón. Y uff cuando era una foto tuya, me derretías las manos, porque te veo bella por todos lados.

Que equivocado estuve, el magnetismo no solo lo tienen tus ojos, sino que es un reflejo que tiene tu alma, esa misma que se te sale por las pecas.

Sábado (en el primer café de la mañana)

Eres la dulzura de mi café, ah que rico sabe pensando en ti.

Sábado (18:46)

Faltabas, faltaste, a los ricos tacos dorados de pollo y consomé en El Chilacatazo.

Sábado (cuando la noche se escucha ruidosa)

Esta es de las interpretaciones más hermosas de esa canción

Sábado (casi media noche)

Carajo que envidia le tengo a aquel hombre, tenerte tan cerca y no aprovechar el regalo de la vida y de Dios de tenerte al lado; y yo a la distancia y en la ausencia enamorándote de ti.

Domingo (antes de comer)

Escuché a una persona decir que viajó mucho y conoció los mejores paisajes del mundo; pobre, es que no ha visto el mejor paisaje del universo, o sea, tu mirada semi abierta.

Domingo (antes de cenar)

Aquel jueves cuando regresabas de tu viaje, en lo que te escribí me ganó la razón y claro el sentimiento de culpabilidad por haberte complicado tu proceso.


A pesar de la distancia es cuando más cerca te he sentido, pero no, ahí voy yo, a decirte lo que pensaba y no a escribirte lo que sentía, por esperar que “las circunstancias, tanto tuyas como mías” cambiaran.

 ¿que acaso el tiempo no fue el que nos presentó?.


Lo que pensé -buscando hacer lo “correcto” por tu seguridad y respeto a tus valores- pues ya lo sabes. Lo que sentí; no lo dije y me arrepiento. Pero aquí va.


La coincidencia la marcó el destino, no me queda duda, rara y especial magia sucedió para ponernos en contacto, pero la conexión, esa es de Dios, y fue casi inmediata, no podrás negar que algo se sentía mientras conversábamos y algo se siente ahora que no. Mientras estabas de viaje tus respuestas eran más de sentimiento y muy conectadas a mi, tampoco podrás negarlo.


Debí decirte en ese momento lo que mi corazón quería escribir; que me dejaras seguir en contacto contigo, en la noche por lo menos, cuando es te han dado ganas de escribirme, y que no apagáramos esto que es lo único que tenemos: escribirnos.

Se que es difícil de creerlo, pero ni el silencio, ni la ausencia, ni el tiempo, logran bajar la intensidad de lo que siento por ti.

Te extraño con toda mi alma

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