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Esta situación no está siendo compensada a través de gasto público para su atención.


En 2021, el gasto exclusivo para la primera infancia fue de 16 mil 120 mdp, el 0.21% del gasto total ejercido en el año. Existe una relación negativa entre el gasto per cápita en primera infancia y la pobreza infantil.


La política pública destinada a primera infancia se centra en brindar servicios para cuidado infantil a través de los Centros de Atención Integral y un sistema de transferencias monetarias directas, que incluye cuatro programas presupuestarios que atienden directa y exclusivamente a este sector, y otros que benefician de manera indirecta a las y los infantes.


Dichos programas son: servicios de guarderías del IMSS, las Estancias del Bienestar y Desarrollo Infantil del ISSSTE, el Programa de Expansión de la Educación Inicial de la SEP y el Programa de Apoyo para el Bienestar de Niños y Niñas Hijos de Madres Trabajadoras de la Secretaría del Bienestar.


A junio de 2022, los cuatro programas gastaron 892.1 mdp menos de lo calendarizado para el primer semestre del año, pues sólo se ha ejercido el 42% del presupuesto aprobado para primera infancia en este año, el cual es 8.7% mayor al de 2021.


En el estudio ‘Gasto para la primera infancia en 2021; Distribución en entidades federativas’, del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, A.C. (CIEP), se analiza la distribución del gasto público federal destinado a menores de 0 hasta los 5 años de edad durante el ejercicio fiscal 2021, el cual fue de 16 mil 120 mdp, lo que representa 1,247 pesos por infante. Esta cifra es sólo el 0.21% del gasto público total ejercido en ese año.


En cuanto a distribución de gasto se refiere, el CIEP señala una brecha de desigualdad en gasto per cápita en los 32 estados en 2021. Por un lado, la Ciudad de México es la entidad que registró mayor gasto con 4 mil 331 pesos; mientras que Chiapas es el estado con menor gasto, pues solo ejerció 247 pesos por infante, lo que está inversamente relacionado con sus niveles de pobreza. Por lo que, la distribución del gasto a este sector de la población no abona a cerrar las brechas de pobreza en las que viven algunos infantes.

EL CIEP observa una una relación negativa entre el gasto per cápita por entidad federativa y el porcentaje de pobreza infantil en ella (Figura 2). Chiapas, Guerrero y Oaxaca son las entidades que tienen mayor porcentaje de población infantil en situación de pobreza, esta situación no está siendo compensada a través de gasto público para su atención.

Por otro lado, las entidades federativas que tienen menor porcentaje de población en pobreza infantil no son forzosamente las que ejercen mayores niveles de gasto per cápita. Destacan Baja California, Coahuila y Nuevo León, entidades que presentan un porcentaje de pobreza infantil menor al 35 %, ejerciendo un gasto per cápita menor a los mil 700 pesos. Este resultado se puede deber a otros factores sociales, económicos y políticos


El CIEP resalta que el gasto público es una de las herramientas para cerrar las diferencias de oportunidades y desarrollo, y que hacerlo desde la primera infancia es la vía más redituable. Puesto que, de acuerdo a la UNICEF, las niñas y niños beneficiarios de programas integrales de cuidado, tienen mejores resultados a lo largo de su vida, mayor aún en las infancias más vulnerables.


CIEP es un centro de investigación de la sociedad civil sin fines de lucro y apartidista, que desde el 2010 contribuye a la comprensión de la economía y finanzas públicas en México, mediante herramientas y análisis accesibles y técnicamente sólidos, para mejorar las políticas públicas, lograr una sociedad más informada y participativa, y construir un sistema fiscal sostenible e incluyente en beneficio de las generaciones presentes y futuras.

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