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A don Seferino le interesaba mucho que su esposa recibiera la vacuna para que el Covid-19 no le causara ningún daño, por eso se fue a formar desde una noche antes

Durante los primeros días de vacunación, los mexicanos hemos visto escenas realmente conmovedoras. La última de ellas fue la de Don Seferino Hernández Hurtado y su esposa Galinda Uribe Estrada, quienes llegaron desde temprano para recibir su vacuna contra Covid-19 en el centro de vacunación de Silao, Guanajuato.

Llamaron la atención porque don  Seferino llevó al lugar a su esposa con ayuda de un triciclo, similar a los que se usan las personas que venden tamales en vía pública, después de esto ambos esperaron a que les tocara su turno y resultaron ser unos de los primeros. 

Don Seferino explicó que usó el triciclo porque su esposa tiene parkinson, enfermedad que ha ido mermando sus capacidades psicológicas y motrices. 

Sin embargo cuando se le preguntó más de su historia de amor él solo dijo que  llevan unos 50 años de casados, para luego agregar: “ella es lo que más amo”. 

El hombre de 75 años de edad tenía mucho interés en que él, pero especialmente su esposa, fuera vacunada para que el virus de Covid-19 no le causara ningún daño, así que se formó desde una noche antes para recibir su vacuna y cuando abrieron las puertas del lugar pidió que le apartaran su lugar para ir inmediatamente por su esposa. 

La jornada de vacunación se llevó a cabo en el Auditorio Tres Guerras, de esa ciudad guanajuatense, y el matrimonio vive cerca, en la colonia Las Américas.

jh /BD

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