Inicio Opinión El vacío de Barra Vieja / Por Pedro Kuri Pheres

El vacío de Barra Vieja / Por Pedro Kuri Pheres

7 minuto leer
0
449

Acapulco no requiere mala publicidad la víspera de la temporada vacacional más importante del año, cuando los índices de ocupación hotelera se van al tope ante la atracción de la gala de pirotecnia en nuestra bahía. Por ello, resulta imperativo impedirla, frenarla, antes de que el impacto resulte irreversible.Cada zona de nuestro destino tiene sus particularidades y así es como han ganado su mercado. Una de las más emblemáticas para el turismo nacional e internacional es Barra Vieja. El apacible oleaje de sus playas, pese a que se ubican en mar abierto, así como la tranquilidad que consigue su lejanía de la urbe y su característica gastronomía, son un imán de visitantes. De hecho, el gobierno del estado promovió la construcción de un distribuidor vial que terminara con el tremendo cuello de botella generado en el crucero del Forum Mundo Imperial, debido a las interminables filas de vehículos de quienes se trasladan y regresan de ese punto.
Sin embargo, Barra Vieja se ha convertido en territorio autónomo en materia de seguridad con la presencia casi impositiva de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), colectivo a cargo de la operación de las llamadas policías ciudadanas o grupos de autodefensa que surgieron en 2011 en el municipio de Ayutla de los Libres, y cuya presencia se ha extendido también a otras regiones del estado con vacíos de seguridad.
Su funcionamiento, a diferencia de las policías comunitarias que operan en municipios indígenas al amparo de la Ley 701, carece de un marco legal para emprender tareas de seguridad, protección y vigilancia.
Su llegada a Barra Vieja tuvo consentimiento de sus propios pobladores, pero la UPOEG se ha escindido en busca de mantener el control y esto propicio un enfrentamiento armado hace unos días.
El escenario en la zona no es nada alentador. Estamos pues, frente a una situación delicada que, más allá de beneficiar a la población, perjudicará notablemente en lo social y económico. Dado el contexto actual, la presencia de personas armadas con rifles de grueso calibre, sin uniforme oficial y en vehículos particulares, por supuesto que inhibirá la llegada de visitantes a aquella zona que no solo destaca por sus restaurantes, sino por una amplia presencia de hoteles boutique y de corte ecológico que buscan atrapar al turismo extranjero.
Es menester, dadas las circunstancias actuales, hacer un exhorto al gobierno del estado para atender una situación fuera del control oficial. No podemos permitir que polos turísticos como Barra Vieja se conviertan en territorio de nadie donde el paso o tránsito por la zona esté sujeta al aval de personas que no representan a la autoridad.
Barra Vieja es Acapulco también y, por tanto, no puede ser excluida de las estrategias de seguridad implementadas en coordinación con el gobierno federal que sirven de antesala a la llegada de la Guardia Nacional.
Pero como el proceso de aprobación del nuevo cuerpo de seguridad llevará algunos meses más, lo conducente es actuar de inmediato en aquella zona, evitar que la situación se agudice y garantizar el libre tránsito de residentes y visitantes.
Además, no hay resquicio ni justificación legal para permitir que un órgano civil asuma labores policiacas con armamento cuyo origen es desconocido.
También debe reconocerse que esto ha sido propiciado por la languidez de la autoridad municipal al omitir la depuración y certificación de su Policía Preventiva, y supeditarse al trabajo de las fuerzas armadas y las policías federal y estatal.

Pedro Kuri Pheres en Facebook
@pedrokuripheres en Twitter
acapulco.ok@gmail.com

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Editor
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

Coronavirus ha cobrado la vida de 216 personas en Guerrero

En su reporte técnico del día, el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, dijo que …