Inicio Opinión CAPAMA, a nada de reventar / Por Pedro Kuri

CAPAMA, a nada de reventar / Por Pedro Kuri

6 minuto leer
0
413

Una problemática constante en Acapulco que se ha recrudecido en los últimos años es la aparición de fugas de drenaje y de agua potable en diversos tramos de la Costera Miguel Alemán y zonas de playa. En Caletilla, por ejemplo, se ha formado una laguna infecciosa en el mar cerca de los riscos donde se venden mariscos en lanchas, a causa de los escurrimientos de aguas negras por la saturación de un colector y la rebasada densidad del drenaje en aquella área del Acapulco Tradicional. El turista familiar, vale referirlo, es el que gusta de esas playas por la apacibilidad de sus aguas, la diversidad gastronómica y sus precios al alcance de la mayoría de los bolsillos, pero es el mismo que, en últimos periodos vacacionales y fines de semana, ha manifestado desagrado por llevarse una postal de contaminación, en medio de los intentos por defender la calidad del agua en nuestras playas ante los reportes de altos niveles de concentración de enterococos, es decir, de polución fecal.

En el fraccionamiento Club Deportivo, parte del corazón de la zona Dorada, las deficiencias del sistema hidrosanitario han afectado incluso a hoteles con el estancamiento de aguas negras, como ocurrió meses atrás frente al hotel Copacabana, uno de los más concurridos y de mayor tradición.

Otra área infestada de recurrentes fugas es La Condesa y la glorieta de La Diana, donde propietarios de negocios y locatarios han denunciado hasta el hartazgo el desperdicio de agua que se encharca sobre esos tramos por la ruptura de tuberías.

Casos así y de mayor magnitud se triplican también en colonias populares de Acapulco donde, además, padecen el desabasto continuo del servicio de agua potable.

Las fallas latentes en el sistema hidrosanitario no son más que síntomas marcados del deterioro de la red de tuberías, a falta de mantenimiento y su antigüedad de más de 70 años.

Directivos de la CAPAMA, desde su apropiación como caja chica del Ayuntamiento de Acapulco, han difuminado su esencia como organismo paramunicipal. Además, presidentes municipales en turno han usado a la Comisión de Agua como agencia de colocación de amigos, compadres y personas recomendadas para cumplir compromisos políticos, con la consecuencia conscientemente sabida: una nómina insostenible.

Esto ha llevado a mantener las finanzas de CAPAMA en números rojos, sin visos de mejoría, y sus deudas millonarias -la de Comisión Federal de Electricidad ya fue catalogada como impagable- asfixian su operatividad que dista de ser eficiente en lo mínimo.

Y hoy, mientras se intentan vender proyectos en los Emiratos Árabes Unidos para sanear económica y operativamente al organismo, las autoridades en turno siguen eludiendo el costo político que implicaría la verdadera solución: iniciar una purga de personal innecesario para reducir el gasto corriente y así, en lugar de pagar nómina, invertir en obras urgentes de rehabilitación y sustitución de colectores antes de que la bomba de tiempo reviente el sistema hidrosanitario de la ciudad y colapse la distribución de agua y el drenaje.

Nadie lo desea, por supuesto, pero es un escenario caótico previsible ante la impasibilidad oficial.

Pedro Kuri Pheres en Facebook

@pedrokuripeheres en Twitter

acapulco.ok@gmail.com

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Editor
Cargue Más En Opinión
Comentarios cerrados

Mira además

Confirma De la Peña 4 muertes por coronavirus en Guerrero

El aislamiento social y sana distancia de la población, son la ruta que deben de llevar la…