Dark Light
Nueva realidad, nueva manera de vivir la época decembrina, un año nuevo en puerta que se vislumbra esperanzador, la vacuna es futuro aunque parezca lejano

A diferencia de otras ocasiones esta ocasión las cuentas del año se empezaron a hacer antes de diciembre y esas cuentas se querían cerrar lo más pronto pero no fue posible, dejar y parar de contar, muchos negativos eran la razón principal, empiezan los cortes del año y los resultados como muy pocas veces son muy altos en negativos en lo macro y en lo personal, como siempre también hay positivos, aunque fueron los menos también se dieron y con gran valor.

Pocos se imaginaba que un año pudiera durar más de doce meses, en 2020 pareciera que lo fue, el dolor y las pocas alegrías, los días más largos, las noches procuraban dar un poco de paz para continuar con el objetivo principal de la humanidad, sobrellevar e incluso sobrevivir de la mejor manera una pandemia que por más que avisó a muchos les agarró descuidados o con excesos de confianza, lo minutos que se desearon por mucho tiempo se dieron de sobra al tenerlos llevaron a un situación impensable, una disminución en el ritmo de vida que pudo desesperar a muchos para otros se convirtió en una oportunidad de coyuntura o una encontrada con mucho esfuerzo.

El mundo ha cambiado radicalmente y para siempre, cuando se cerró la puerta para el confinamiento se dejó una forma de vida afuera que no será la misma cuando haya una reincorporación a lo que se consideraba normal, las noticias del día a día van dando cuenta de eso y lo seguirán haciendo. Pandemia y sus consecuencias de diferentes características, ubicándose cada quien en sus propias circunstancias, pero todas deben ser analizadas y algunas deberían recibir la atención debida, los grupos vulnerables o que más se han vulnerado este año tuvieron más negativos, una cascada de causas y efectos para todos los sectores sociales.

Es el año que termina el año del COVID que nos dejó pasmados ante la forma en que afectó a los seres humanos, las elecciones y decisiones, multiplicando el valor de la salud y de la tranquilidad, economías endebles que sobreviven con esfuerzos titánicos, emociones y sentimientos, sonrisas cubiertas con un cubrebocas y corazones abiertos por el anhelo de un pasado próximo que sabía a una nostalgia lejana. Hacia los cuatro puntos cardinales se extendieron los esfuerzos de un objetivo común que se fue convirtiendo en un sueño, reencontrarse.

Nueva realidad, nueva manera de vivir la época decembrina, un año nuevo en puerta que se vislumbra esperanzador, la vacuna es futuro aunque parezca lejano. El balance del periodo evaluado no requiere mucho análisis, los resultados se han palpado de una u otra manera por la mayoría. El 2020 es un año que se está yendo pero que sin duda se va a quedar para siempre, como lección o como mal recuerdo, o como ambas y el anhelo de nunca más, a veces pasa así, es la vida misma.

entradas relacionadas
Total
2
Share